viernes, 13 de agosto de 2010

La ladrona de libros


"Cuando dejó de arrastrarla, la madre y la niña se detuvieron a respirar.
Había algo negro y rectangular incrustado en la nieve.

Sólo la niña lo vio.
Se agachó, lo recogió y lo sostuvo con firmeza.
El libro tenía impresas unas letras plateadas."

Acabáis de asistir al primer hurto de la ladrona.

Así comienza La ladrona de libros, de Markus Zusak. No pongo sinopsis porque de verdad creo que lo mejor es que os acerqueis a este libro como lo hice yo, sin saber absolutamente nada de su argumento (o lo que es más importante, de su narración, un detalle absolutamente sublime).

De este modo, os llevaréis la misma sorpresa que yo en la mismísima página 1 y seguiréis enganchados a esta atípica (cruel y devastadora, dulce y entrañable al mismo tiempo) historia sobre una atípica ladronzuela.


Maravilloso. En todos los sentidos.

¡Atención! A partir de aquí hay spoilers:

En serio, no leáis esto a menos que os hayáis terminado el libro. A pesar de que es la propia narradora la
que nos spoilea el final (fue una de las muchas cosas del libro que me descolocó por completo).

Me ha gustado muchísimo, no solo por la originalidad de la narración, al ser la Muerte la que nos guía a través de la historia, sino por la propia historia y por sus personajes.
Empezando por la protagonista, Liesel, la joven ladrona del título, una chica fuerte a pesar de todo lo que le toca pasar (sí, si tiene que robar, roba, si tiene que pegarle una paliza a un imbecilote, se la pega, si tiene que estarse calladita... No lo está y dice lo que tiene que decir). Es una gran protagonista; no tardas en encariñarte con ella, sufres y ries con ella, y deseas que todo le salga bien, por mucho que la narradora nos avise de que le va a tocar algo chungo.

"Esas imágenes eran el mundo, que se removía en su interior mientras seguía allí sentada, con los hermosos libros de cuidados títulos. Se removía en ella al tiempo que hojeaba las páginas atestadas de párrafos y palabras.
Que hijos de puta, pensó.

Que adorables hijos de puta.

No me hagáis feliz. Por favor, no me cameléis y me dejéis creer que algo bueno puede salir de todo esto. [...]

Arrancó
una página del libro y la partió en dos.
Luego un capítulo.

Pronto no quedaron más que trocitos de palabras esparcidos entre sus piernas a su alrededor. Las palabras. ¿Por qué tenían que existir? Sin ellas nada hubiera pasado."

Y aparte, ¡es una ladrona de libros! Cualquiera que ame la lectura puede comprender el impulso que lleva a Liesel a quedarse con los libros abandonados (o con los de la biblioteca de Ilsa, personaje cuya evolución a lo largo del libro me ha encantado) y sentirse identificado con sus reflexiones acerca del poder de las palabras.

"La carta que Rudy le escribió a Liesel decía lo siguiente:
'Apreciada Saumensch:
¿Sigues siendo tan mala en fútbol como la última vez que jugamos? Así lo espero. Eso significa que puedo ganarte de nuevo a las carreras como Jesse Owens en las Olimpiadas...'

Cuando la hermana María la encontró, le hizo una pregunta con mucha amabilidad.
PROPUESTA DE LA HERMANA MARÍA
<<¿Le apetecería visitar el pasillo, señor Steiner?>>
Huelga decir que Rudy respondió que no, de modo que la hoja de papel acabó hecha pedazos y él empezó la carta de nuevo. El segundo intento iba dirigido a alguien llamado Liesel y le preguntaba cuáles eran sus pasatiempos favoritos."

¿Y que decir del adorable Rudy? Me encantó desde el primer momento, desde que cuenta el "incidente de Jesse Owens" y por todo de lo que es capaz por Liesel. De hecho, el único motivo de no darle cinco mariposas de fuego es que Rudy muere y eso me destrozó. Pocas escenas me han hecho llorar como la de Liesel dándole por fin ese beso que tanto anhelaba el chico del pelo color limón...


Otros dos personajes realmente interesantes son Hans y sus ojos de plata líquida y el "púgil judío" Max, ambos inolvidables.

Un detallito que me ha encantado han sido las frases y expresiones en alemán que podemos encontrar a lo largo de todo el libro. Tengo el alemán un poco oxidado, pero me ha encantado comprobar que sigo recordando todos los insultos a la perfección XD

En definitiva, un libro que no debe dejarse pasar.

2 comentarios:

Elwen dijo...

Siempre que leo reseñas de este libro me siento como la única persona del universo a la que no le gustó y le costó dios y ayuda terminarlo. Que le vamos a hacer, esperaba otra cosa y no un libro sobre el holocausto cosa que me desagrada bastante.

Rogue Lily dijo...

A mi también me ha pasado alguna vez, esperarme algo completamente diferente, y aunque en este me pasó, en mi caso la sorpresa fue positiva porque me ha gustado mucho (aunque entiendo la sensación, yo creo que soy la única persona del mundo que detesta "El diario de Noah" jeje)